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Terra
La Coctelera

¿Por qué ya no me baila un gusano en la tripa?...

¿Cómo puedes adivinar si realmente estás enamorada de la persona con la que pasas cada día de tu vida? ¿Es normal que cada mes aparezcan miles de dudas en mi cabeza? ¿Por qué me "aburren" sus palabras? ¿Por qué no siento nada cuando me dice todas esas cosas preciosas? ¿Qué me pasa? Él es perfecto; es ese tipo con el que siempre sueñas... guapo, educado, sencillo, cariñoso, romantico, detallista, simpático, comprensiblo, sensible... Quizá demasiado sensible, o ¿demasiado romantico? ¿Será, tal vez, demasiado perfecto?... ¿Por qué siento este vacío tan grande en mi alma?... ¿Lo quiero? ¿O simplemente estoy dejando que pasen los días porque pienso que jamás encontraré alguien como él? Pero por ello, ¿tengo que privarme de los años mas felices de mi vida? Y es que, por mucho que los jóvenes digamos, no es lo mismo. Tener una pareja a una edad tan temprana cambia absolutamente todo. Ahora por fín, que te vas separando de la dependencia de tus padres, te fusionas, sin quererlo, con otra persona que te "dirige", en cierto modo, el nuevo camino (precipitado, diria yo) por el que vas a continuar. Ves un destino maravilloso (pienso que luego, no lo es tanto) junto a esa pesona que ahora camina a tu lado, pero, sin darte cuenta, te vas perdiendo las pequeñas paradas que te va ofrenciendo la vida, la juventud. Tienes toda una vida por delante para comprometerte, para sentar la cabeza, para formar una familia, para pasar los "malos tragos" de una relacion... y ¿por qué lo eliges ahora? ¿Es que el tiempo se agota? Si, pero de este modo, lo estás acelerando manualmente, yo, lo estoy acelerando. Veo que en estos meses he crecido demasiado... y mis pantalones siguen rozando el suelo, pero es mi cabeza la que ya no vuela entra las nubes... Jamás he tenido suerte con las personas que han simulado quererme, o simplemente, importarles... y hace unos meses, aparece él... tan... ideal... ¿Cómo iba a dejarlo escapar? ¿Cómo lo iba a rechazar si además de perfecto, parecía gustarle de verdad?... ¿Por qué en ese momento no pense si a mi realmente me gustaba? Es como si ves aquel perfume carísimo, moderno, de esa marca tan conocida, del que todo el mundo habla... a un precio increíble y lo compras, asi, sin mas. Cuando llegas a tu casa, ilusionado, lo colocas en la estantería de tu baño, lo miras y estas verdaderamente orgulloso de tu compra y de tu suerte, hasta que un día te da por probarlo... No es lo esperabas, para nada. Es más, afirmarías que no te gusta, pero te cuesta, es el "gran perfume", ¿cómo no te va a gustar? Te lamentas y sin decir nada, te lo quedas, solamente para lucirlo, para que la gente lo vea, para engañarte a ti mismo de la gran joya que tienes en esa estanteria del baño.

.....Ahora me pregunto....

¿Debería regalar ese "perfume" a alguien que le gustara mas?... Sinceramente, no lo sé.

Demasiados pensamientos metidos en una sola mente.

Existe una emoción muy extraña que te lleva a pensar que tu mente es una pequeña cajita donde miles y miles de palabras vuelan en su interior. Quizá sea la primera persona (cosa que dudo) que se haya parado a pensar en que forma tiene su imaginación o en cajitas con letras voladoras, pero es algo que realmente me inquieta. Y es que hay veces que tengo la sensación de que ya no hay más espacio, las palabras tienen que salir de algún modo. Pero es tan peligroso… No puedes dejar tus pensamientos fuera así como así; imagina la cantidad de información que almacenan, los sentimientos que guardan, las sensaciones que ocultan…
Y es por eso por lo que hoy estoy aquí, escribiendo en este blog que, seguramente, no lea nadie, pero que cumple mi objetivo: sacar todo lo que llevo dentro, abrir mi cajita al viento, sin detenerme en lo que pueda pasar a mi alrededor.